
Durante estos días estuve leyendo bastante sobre la baja del turismo internacional en Estados Unidos, y me encontré con datos que realmente me sorprendieron. En lo que va del 2025, el país está enfrentando una caída histórica de visitantes extranjeros, y según varias fuentes confiables, va a perder más de 12.000 millones de dólares en ingresos turísticos este año. Sí, leíste bien.
Estados Unidos va a recibir 66 millones de turistas cuando originalmente se esperaban unos 79 millones. Es una diferencia enorme, y lo más llamativo es que es el único país entre 184 economías analizadas donde se proyecta una baja. Mientras todos están recuperando sus niveles pre-pandemia, EE.UU. va en sentido contrario.

📍 ¿Qué está pasando?
Una parte importante de esta baja tiene que ver con las políticas migratorias, comerciales y el clima político que volvió a instalar Trump desde su regreso. Algunas medidas concretas que se vienen aplicando:
- Endurecimiento en los controles fronterizos, revisiones de celulares, redes sociales y entrevistas incómodas incluso a quienes tienen visa.
- Prohibición de entrada a ciudadanos de varios países (hasta 12 con prohibición directa y otros 7 con restricciones).
- Aumento de aranceles a países como Canadá, México, China y varios europeos, lo que generó respuestas bastante fuertes, incluso alertas de viaje.
- Países como Alemania, Francia o Canadá recomendaron a sus ciudadanos evitar EE.UU. por violencia, tensiones sociales y mal clima migratorio.
- La percepción de que EE.UU. ya no es un país hospitalario o previsible está pesando muchísimo a la hora de decidir un destino.

🗽 Los destinos más afectados
Entre los lugares que más sienten el impacto están:
- Nueva York, que va a recibir unos 3 millones menos de visitantes este año.
- Las Vegas, con una baja de casi el 8%.
- También ciudades como Miami, Orlando y Los Ángeles están viendo una fuerte caída en las llegadas internacionales.
🌐 La imagen que se proyecta
Lo que más me llamó la atención es cómo cambió la percepción global de Estados Unidos. Ya no se lo ve como ese país abierto, seguro y amigable con los visitantes. Muchos turistas eligen evitarlo por miedo a pasarla mal en la frontera, tener problemas migratorios o simplemente por no sentirse bienvenidos.
Y eso, más allá de la política, termina teniendo un costo enorme a nivel económico y simbólico.

🤔 ¿Y ahora qué?
No sé qué va a pasar más adelante, pero está claro que el turismo también responde a cómo un país trata a sus visitantes y cómo se muestra al mundo. Las cifras lo están demostrando de forma contundente. Lo más loco de todo es que este no es un fenómeno natural ni una consecuencia de la pandemia: es el resultado directo de decisiones políticas.
Me pareció un tema interesante para compartir, sobre todo porque siempre se habla del turismo como si fuera solo una industria más, pero en realidad es una de las caras más visibles de un país.
¿Vos qué opinás? ¿Te dan ganas de viajar a Estados Unidos hoy?
Deja un comentario